Muchas veces me pregunto qué hacían mis padres para llegar a un lugar cuando no tenían Google Maps. Quizás mi generación sea comodona, pero me parece imposible ir a un sitio sin esta aplicación, sin poner el gps y que me vaya diciendo por dónde tengo que ir. Pero como yo, somos más de 1.000 millones de personas que usamos esta app para movernos por el mundo. Desde que se creó poco a poco han ido mejorando la calidad de las cartografías.

Ahora, gracias a Alphabet, ha incorporado a su servicio de maps y Earth el uso de Landsat 8 un satélite de la NASA que captura el doble de imágenes todos los días que el anterior satélite utilizado con una resolución de 700 billones de píxeles. Además, van a quitar de las imágenes las nubes para que podamos ver de una forma más nítida.

El Landsat 8, se puso en órbita en el 2013, tiene el sensor más avanzado del programa USGS/ NASA que es capaz de hacer fotos mucho más detalladas que sus predecesores y reflejar colores mucho más reales. El nuevo satélite incorpora nuevas técnicas de procesamiento de imágenes nunca vistas antes en satélites que permiten que las imágenes sean mucho más nítidas. Hay que tener en cuenta que las imágenes que toma el satélite no siempre son tomadas desde el mismo lugar y puede que existan variaciones climáticas que impiden que se vea bien la imagen.

Un ejemplo era la isla de Navidad, localizada en Australia, que la mayoría de las veces estaba oculta bajo un manto de nubes, gracias a la actualización de Google el campo de visión de la isla es mucho más claro. Otro lugar donde se ha conseguido una gran resolución es en los glaciares de Alaska y la Antártida.

Google utiliza la cartografía de mosaicos, una técnica que se basa en el uso de todas las imágenes disponibles, históricas y actuales, con las que crea una imagen de la zona y además se asegura que la imagen se mantiene en área. A continuación, utiliza una técnica para coser los 700 billones de píxeles para conseguir un mapa de alta calidad y sin problemas climáticos.

Esta actualización de la resolución se hacía especialmente necesaria después de que el satélite Landsat 7 de la NASA sufriese una avería y se creasen algunas lagunas diagonales en las imágenes como resultado de la pérdida de datos.

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